Una dosis de “Mentiras cantadas” es una de las mejores opciones para pasar un buen rato y disfrutar de una historia divertidísima, contada a través de las canciones, que a pesar de pertenecer a una lista de reproducción de la época ochentera, son canciones que nunca pasarán de moda. Y este musical las revive de la mejor manera.El montaje y la producción logran cosas fantásticas para desarrollar la obra, ambientar al público y volverlo parte de la historia. Músicos tocando en vivo, con increíbles arreglos y mezclas que contagian al publico a corear cada canción que protagonizó los años ochenta.

